Parecía que nada le parecía suficiente.

Era como si creyera que ya lo había sido todo, y nos miraba como si hubiera decidido hacerse con la  presidencia del club deportivo más poderoso de la Tierra.

El deporte, para él, adocenaba a las masas más todavía que la política.

Pero ésta ya la había probado. O, al menos, eso nos parecía.


Texto y dibujos: Cqade