Se sentía firme, inflexible...
Se sentía poderoso, admirado, envidiado, firme, inflexible... En realidad no era más que la dorada empuñadura de un bastón.
La que realmente evitaba que alguien resbalara y diera con sus huesos sobre la acera mojada por la lluvia era la pequeña y humilde goma que se enfrentaba a cada paso contra el sucio suelo. Ella hacía posible que el resto de la estructura pudiera cumplir su función con una dignidad suficiente.
Texto y dibujos: Cqade



25 oct 2009 | 10:52 PM
Como tantas veces en la vida... la parte de honor y oropel se lo llevan los que nada hacen y en cambio los que se arrastran y están abajo son los encargados de que todo funcione.
De nuevo decoras tus palabras con dibujos o ¿es al revés?
BesoTess agarrados
25 oct 2009 | 11:05 PM
Y, sin embargo, todos admiramos la empuñadura. Incluso la humilde goma, allá abajo, la admira.
Besos.
26 oct 2009 | 07:53 AM
Y de este tema es fácil saltar a este otro: ¿por qué cobra más un abogado que un barrendero? ¿Por qué el pobre campesino, que es quien trabaja para que tengamos patatas en la mesa, sufre y se las ve cada día con el rico patrón de las grandes superficies, que sin mover un dedo decide el precio de las cosas a su antojo? Es justo que los que trabajan estén mal vistos y los que se aprovechan de ello vivan como reyes, con todos los honores, a empezar por los políticos, cuyos sueldos astronómicos no los justifica ni su presencia en las Cortes, puesto que no van?