"Muchas personas se pierden las pequeñas alegrías mientras aguardan la gran felicidad." Pearl S. Buck

Imagen: "Pequeñas alegrías". Wassily Kandinsky, 1913.
Óleo sobre lienzo. 109.8 x 119.7 cm.


Leí en mi adolescencia a Pearl S. Buck. Tal vez mi primera lectura seria fue "Viento del este, viento del oeste", pero recuerdo que la primera congoja que sentí leyendo una novela fue con "La madre".

En realidad, creo que con "La madre" ha sido con el único libro que he llegado a llorar. Tal vez me encontró bajo en defensas sentimentales. Sabemos que tan malo es el acné como el desamor, y los primeros fracasos, si se canalizan por la literatura, serán muy enriquecedores, pero te aflojan bastante.

No he vuelto a leer esa novela ni he vuelto a llorar con letras negras sobre papel blanco. Una y no más, que uno será blandito, pero no bobo.

Sin embargo, siempre estuvieron cerca "Las tres hijas de madame Liang", "La primera esposa" y sus memorias "China: cómo la he visto".

Todos sabemos que navegando por internet llegas a puertos extraños sin recordar de dónde zarpaste. Pues bien, ayer me topé con esta frase de Pearl S. Buck y, simplemente, quería compartirla con vosotros.

Personalmente no soy consciente de haberme perdido ninguna pequeña alegría, y mucho menos aguardando la gran felicidad, de la que, por otra parte, recelo bastante.