Joan Manuel Serrat (Barcelona, 1943) se presenta en 1965 -y ya graduado como ingeniero agrónomo- al programa de Radio Barcelona Radioscope. Poco después le ofrecen el primer contrato y grabar su primer disco. Como era costumbre por entonces, se trataba de un disco con cuatro canciones: "Una guitarra", "Ella em deixa", "La mort de l'avi" y "El mocador".

No hablaremos aquí de nada que no se pueda consultar cómodamente en la red. La lectura de su entrada en la Wikipedia nos permite comprobar que Serrat no es un hombre que se haya estado rascando la barriga, o que viva de las rentas.

Se trata de un creador incansable, un artista de los pies a la cabeza que nunca ha evitado posicionamientos políticos:

  • Cuando, a finales de los sesenta Serrat comienza a cantar en español, a aparecer en portadas de revistas de fans y a hacer películas, algunos de sus más fervientes seguidores pasan a considerarlo un traidor de la causa catalanista. Él responde que el castellano también es su lengua materna, pues su madre era aragonesa, concretamente de Belchite.
  • En el 68 surge el conflicto Eurovisión, que le supone ser vetado en radio y televisión.
  • En el 75, a raíz de las últimas ejecuciones del régimen franquista, Serrat, que se encuentra en México, condena dicho régimen y las medidas represivas del mismo. Tras aquellas declaraciones tiene que exiliarse durante un año en México, debido a la orden de busca y captura que se emite contra él. Además, tal y como ya había ocurrido en 1968, sus trabajos son retirados y censurados por el régimen.

Joan Manuel Serrat ha cantado a los poetas, desde Machado, Alberti o Miguel Hernández hasta León Felipe, Mario Benedetti, Cernuda o Lorca; ha cantado canciones tradicionales del folclore catalán, tangos, boleros, copla; ha compartido escenario con Lola Flores, Juanito Valderrama, Manolo Escobar o Joaquín Sabina; ha versionado sus grandes éxitos para una orquesta sinfónica; tiene en su discografía 35 discos de larga duración, cinco discos de homenaje colectivos...

Es un artista reconocido sobre todo en México, Chile y Argentina (y en toda Latinoamérica en general), en Italia o en Francia , donde hace un par de años se le concedió la medalla de la Legión de Honor de la República Francesa por su "compromiso con la política y con la libertad".

Sin embargo, en España un grupo de miserables mediáticos, empezando por Libertad Digital (web y canal de Tv de cabecera de todos los ultraderechistas casposos y halitosos que todavía quedan en este país), se han permitido la licencia apestosa de llamar a este hombre pesebrero y zubvencionado.

Y todo porque un día él también se puso el dedo en la ceja. Y no se lo perdonan.

Y, que lo reconozcan al menos, tampoco le perdonan lo del 68 o lo del 75. Porque para unas cosas no quieren saber nada de la memoria, pero para otras ni perdonan ni olvidan y siempre la tienen jurada.